viernes, 18 de diciembre de 2009

décimoseptima etapa

PALAS DE REI - RIBADISIO DE BAIXO - 26 kms



desayunamos en Palas, preparando lo que será una etapa larga seguro; llueve un poco, pero con las noticias que nos llegan del temporal casi generalizado en toda la Península estamos contentos; las "corredoiras" se suceden y dan a nuestro avance un aire casi medieval; cruzamos un robledal con el suelo lleno de hojas y grandes piedras por donde avanzar sobre la corriente de agua que desciende; más magia; dejamos atrás Casanova y O Coto, y en Leboreiro tenemos que parar a tomar otro café reparador; Clara ya nota los efectos de los kilómetros y el peso de la mochila; ella llegó cuando nosotros estábamos adaptados y ahora le toca un sufrir un poco más; nada sobre lo que no pueda pasar por encima con su tesón;



 pasamos algunos bosques de eucaliptos antes de llegar a otro hito del Camino: Melide y su pulpería Ezequiel; cuántos recuerdos; pulpo y ribeiro sirven para acabar la etapa, de noche y con muchas dificultades, pero con alegría en el cuerpo dolorido; el albergue está pensado para el verano y ahora no hay tienda ni bar abierto en kilómetros a la redonda; toca cena austera con restos rescatados de la mochila y descanso con, al menos, mucho silencio.